Estos señores entraron a un sitio de venta de juegos –Gamestation-, en los términos y condiciones haciendo clic en un pequeño checkbox otorgaban el derecho de su alma, lo que comprueba cada vez más que la gente no lee en internet, los dueños de la tienda aseguraron que no iban a hacer ningún tipo de maleficio o rito satánico con las almas.